Yo creo que este regalo tan especial tenemos que pedir todos los días, porque «el gozo del Señor» es nuestra fortaleza.
Una de las más maravillosas declaraciones que tenemos en las Escrituras, está en Romanos 5: 11 «Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en Dios nuestro Señor Jesucristo, por quien hemos recibido ahora la reconciliación». !Nos gozamos en Dios! Esto significa que, en este momento, donde quiera que estemos, cualquiera que sean nuestros problemas, nosotros podemos gozarnos y regocijarnos, en DIOS. Regocijarnos en el que vive, regocijarnos por quien es él. Nosotros podemos y debemos regocijarnos porque él ha provisto una salvación para nosotros y está dispuesto a salvar a todos los pecadores que se arrepienten y traerlos a Su presencia algún día. Podemos gloriarnos en Dios, y no por lo que somos, ni lo que tenemos.
Pablo dijo, «Por la gracia de Dios, soy lo que soy». Y nosotros podemos gozarnos y gloriarnos en él por lo que hemos recibido y eso es el regalo de la reconciliación. Cuando nosotros desenvolvamos y abramos el regalo de este día encontraremos el trono de la misericordia de Dios, el gozo verdadero, porque el Señor nos ama y el ha preparado un plan para salvarnos. ¿No es todo esto suficiente para que nos regocijemos, y agradezcamos con todo nuestro corazón al Señor? Pues claro que sí. Nosotros los hijos de Dios, deberíamos tener gozo infinito todo el tiempo en nuestra alma, mente, y corazón. Gocémonos y alabemos a Dios Todopoderoso, al Señor Jesucristo nuestro Salvador y a su Santo Espíritu, por todos estos regalos beneficiosos de la salvación eterna que hemos recibido.
Hace unos 2.000 años, vino Uno que restauró la comunicación con el hombre, la misma que había sido cortada por el pecado. Cristo es nuestro contacto. Él se sujetó de Dios porque él era Dios, y él se sujetó del hombre porque él era hombre. Estos ocho regalos son el resultado de ese contacto, pues la cruz de Cristo es el árbol de Navidad de Dios para nosotros. Amén.
¡Alabemos al Señor, alabemos al Salvador!
Estos son los regalos bajo el árbol de Navidad de Dios que hemos recibido: 1 La Salvación. 2 La Paz. 3 El Acceso a Dios. 4 La Esperanza. 5 Triunfo en las Pruebas. 6. Libres de la Ira de Dios. 7 El Espíritu Santo. 8 El Amor de Dios. 9 El Gozo.
María Cristina Rodríguez de Caicedo.


