El árbol verdadero.

¿De dónde vino la costumbre del árbol de Navidad?  Yo no lo sé.  Posiblemente fue un juego de niños. Realmente, la consideración de importancia para nosotros los creyentes no es el origen del árbol de Navidad. Yo creo que sería mucho mejor guiar a los niños, a los jóvenes, y a los adultos, al Verdadero Árbol espiritual, que es Jesucristo.

Admito que no es tan bonito en su apariencia como los que están en los centros comerciales, no está lleno de luces, bombillos y adornos de fantasía.
!Pero Dios tiene el mejor árbol de Navidad para nosotros, que es la Cruz de Cristo! Tanto así que el nombre apropiado para la Cruz, es el madero del árbol.    

En uno de los primeros grandes sermones entregados a la iglesia, encontramos:  «El Dios de nuestros padres levantó a Jesús, a quien vosotros matasteis colgándolo de un madero». Hechos 5: 30 .

1 de Pedro  2: 24 escribe: «Quien llevó Él mismo nuestros pecados en su cuerpo en un madero, para que nosotros estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados».

Miremos bajo el árbol de Navidad de Dios, y descubramos alguno de los muchos regalos de su Gracia que están ahí para nosotros en este día.  Estos regalos son de naturaleza espiritual, y ellos son de infinita belleza y proceden de los lugares celestiales, ellos fueron comprados con la Bendita y Preciosa Sangre de Cristo. Estos regalos están bajo el árbol de Navidad de Dios; y no tenemos que esperar hasta la Navidad. Dios quiere que abramos nuestras manos y nuestros corazones, que aceptemos con confianza y fe al dador de todo que es Cristo Jesús.Creámosle, porque Él quiere que todos obtengamos la justificación y su gracia por la fe.

En realidad, es la única forma por la cual Dios justifica a los culpables que nos arrepentimos de corazón.  Cualquiera que anhele tener a Cristo naciendo en esta Navidad en su vida, Dios lo justificara, sí, y cuando Dios justifica, está haciendo algo más que perdonarnos, nos está dando el mejor regalo, nos da a su Hijo Jesucristo el Salvador.

Le invito a tomar con todo su corazón uno de estos regalos que Dios ha colocado al pie de la Cruz de su Hijo. En cada uno de los regalos está escrito nuestro nombre.  En cada uno de ellos hay para nosotros hoy: Y el primer regalo para nosotros es  LA SALVACIÓN.  

Maria Cristina Rodriguez de Caicedo.