El Espíritu Santo – séptimo regalo.

Comparte

!Tal vez este regalo de su gracia es el más grande de todos!

Romanos  5: 5   «Porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado» El Padre y el Hijo enviaron al Espíritu Santo, para llenar nuestras vidas con amor y permitir que vivamos con su poder. El amor de Dios por nosotros ha sido derramado con tal exuberancia que se desborda en el interior de nuestro corazón, y Dios ha implantado la evidencia de que le pertenecemos a Él.   Este es un testimonio maravilloso del amor de Dios por nosotros sus hijos. Con todo este cuidado amoroso, ¡cómo podemos hacer menos que servirle completamente!

Cuando venimos a ser hijos de Dios a través de la fe en Jesucristo, él instantáneamente pone su nombre sobre este regalo–El Espíritu Santo.  Nosotros no tenemos que buscar este regalo; tampoco tenemos que esperar por el mismo, no hay demora involucrada. El Señor Jesús dijo cuando estaba próximo a abandonar esta tierra. Juan  14: 16-18  «Y Yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre: el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros.  No os dejaré huérfanos; vendré a vosotros». El Señor Jesucristo ha venido a nosotros en la persona del Espíritu Santo, quien es dado a cada creyente.

Observemos esto: !El amor de Dios ha sido derramado por el Espíritu Santo que nos fue dado! Y morará en quienes tienen fe en Jesucristo y su presencia continua está en la vida del creyente. Solamente, el Espíritu Santo puede actualizar el amor de Dios para nosotros en Cristo. El trabajo interno del Espíritu Santo en el creyente es el mayor de los regalos, y es su labor peculiar en esta era de gracia.

María Cristina Rodríguez de Caicedo

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *